
Un contrato de servicios freelance debe definir claramente el alcance del trabajo, las condiciones y el calendario de pago, los plazos, las revisiones, quién es el propietario del trabajo final (la propiedad intelectual) y cómo cualquiera de las partes puede dar por terminado el contrato. Poner todo esto por escrito evita la gran mayoría de los conflictos freelance.
Las cláusulas que evitan los conflictos
- Alcance del trabajo — exactamente qué se incluye (y qué no).
- Pago — importe, calendario, anticipo, divisa y condiciones por pago atrasado.
- Plazos & hitos — qué se entrega y cuándo.
- Revisiones — cuántas rondas se incluyen antes de aplicar tarifas adicionales.
- Propiedad intelectual — quién es el propietario del trabajo y si la propiedad se transfiere al pago completo.
- Terminación — cómo cualquiera de las partes puede dar por terminado el contrato y qué se adeuda si lo hace.
- Confidencialidad — proteger la información sensible de cada parte.
Errores comunes
Los mayores errores en el trabajo freelance son un alcance impreciso («diseña mi sitio web» sin ningún detalle), no exigir un anticipo y el silencio sobre la propiedad intelectual, lo que puede dejar la propiedad sin aclarar hasta que se convierta en motivo de disputa. Detállalo todo desde el principio.
Cómo te ayuda Lawfe
Sube un borrador del contrato y Lawfe lo resume, señala las cláusulas que faltan o son unilaterales y explica los términos en lenguaje sencillo antes de que firmes.
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